Voy a publicar una entrada que escribí hace ya dos meses, durante la madrugada y que una vez dije "Eh, he escrito algo sobre el amor, algún día lo pondré en el blog supongo!".
Amor. Qué sabrán los jóvenes de hoy en día lo que el amor significa, lo que conlleva. Ilusión. Algo tan frágil como aquella mujer que tenga la suerte de sentirlo. Si el amor fuese fácil cualquiera podría gozar de él, intentar domarlo. Pero no, no es tan sencillo. Aquellos que aseguran haber amado a más de dos personas en toda su vida es que realmente no lo han hecho.
Esa maravilla de los primeros besos, esas mil miradas; a veces en secreto, otras públicamente, cuando se tiene la privacidad necesaria. Pero siempre con ese toque de "Te necesito. Aquí. Ahora.".
Porque el amor es eso, necesidad.
Que él esté cuando lo necesites, que te escuche cuando hablas, que no solamente sea el primario instinto que nos lleva a juntarnos para saciar el deseo lo que base una relación.
No. Son mil y una cosas más. Esperar para poder hablar con él, esos minutos que te parecen horas, y esa incertidumbre que te acosa, que te llena la cabeza con ese "no va a aparecer". Y esa sensación de nervios cuando quedáis. Ese jodido nudo en el estómago que te hace pensar que vas a vomitar.
No, vosotros no sabéis qué es sentir el amor en vuestras propias carnes. Que él sea quien puede salvarte la vida. Porque eso es lo que hace cada día. Sacarte de tu realidad. Salvarte de todos esos monstruos que te acechan.
Y piensas qué eres sin él. ¿Puedes seguir sin ese chico contigo? Claro, lo has hecho siempre. Pero sabes de sobra que después de conocerle todo ha cambiado.
No, no hablo de otra estúpida historia perfecta, de esas que se empeñan en vendernos.
Claro que las relaciones de verdad no son idílicas. Todas tienen peleas, discusiones. Muchas acaban mal. Todas tienen un final. No, no pido la relación perfecta, solo pido la oportunidad de amar y ser amada. Aunque sea solo una vez. Aunque no sea un "para siempre". Solo quiero que sea contigo.
Delirios de una loca a altas horas de la madrugada. Ella, que no sabe lo que siente. Ella, que se deja todos sus esfuerzos en, qué sé yo, impresionarle? Ella habla de amor. Porque vosotros, sí vosotros, no sabéis lo que es esta sensación.
Me gusta muchísimo hermana, ya veo que mis intentos de: Olvìdalo, no te van a servir...
ResponderEliminarEn serio... Es precioso *-*